Siempre se ha considerado como
Alimento, a cualquier producto, natural o transformado, que suministra al
organismo que lo ingiere, la energía y las sustancias químicas necesarias para
mantenerse en buen estado de salud; y como Nutrientes, a las sustancias
químicas contenidas en los alimentos que el organismo utiliza transforma e
incorpora a sus propios tejidos para cumplir tres fines básicos:
a) Aportar la energía necesaria para
que se mantenga la integridad y el perfecto funcionamiento de las estructuras
corporales.
b) Proporcionar los materiales
necesarios para la formación de estas estructuras.
c) Suministrar las sustancias
necesarias para regular el metabolismo. Estos nutrientes incluyen a las Proteínas,
Carbohidratos, Lípidos, Minerales, Vitaminas y el Agua. Son bien conocidas las funciones
desempeñadas por cada uno de estos nutrientes, las cuales son esenciales para
la vida de los organismos vivos.
Generalmente con el término “alimento
funcional” se hace referencia a “cualquier’’ alimento o ingrediente alimentario
potencialmente saludable que puede proporcionar beneficios a la salud que van
más allá de los nutrientes tradicionales que contienen”. El término “funcional”
implica que el alimento tiene algún valor identificado que conduce a beneficios
para la salud, incluyendo la reducción del riesgo de enfermedad,para la persona
que lo consume.
HISTORIA
DE LOS ALIMENTOS FUNCIONALES
La
documentación de la existencia de alimentos funcionales comenzó tan temprano
como en el año 1000 a E.C., en China. En Asia (Hemisferio Oriental) existe una
larga tradición de atribuir propiedades curativas o terapéuticas a los
alimentos y hierbas, no obstante, esto había permanecido hasta hace relativa-mente
poco tiempo en la esfera de las curas tradicionales o medicina tradi-cional, o
como creencias principalmente anecdóticas, basadas en
siglos de tradición, y no documentadas por una sólida investigación científica.
El término alimento medicinal (alimento usado para propósito médico) fue
usado con frecuencia en la literatura de la Dinastía Este Han (cerca del año
100 a E.C), y otro término muy similar, alimentos espe-ciales, fue usado
en trabajos médicos en la Dinastía Song cerca del año 1000 de nuestra era. La
creencia de que el alimento está íntimamente ligado a una salud óptima tampoco
es un concepto nuevo en Occidente. “Que el alimento sea tu medicina y
la medicina tu alimento” es un pensamiento atribuido al médico Griego
Hipócrates (Siglos V-IV a E.C). Casi 2500 años después, comenzando el Siglo
XXI, este enunciado es de máxima impor-tancia, ya que es la filosofía del “alimento
como medicina” la que soporta el paradigma de los alimentos funcionales.
El interés actual en los alimentos funcionales, o más correctamente, los alimentos
fisiológicamente funcionales, comenzó en Japón. Este concepto de alimentos que
contienen componentes específicos fisiológicamente activos se originó en Japón
como un medio de mejorar
la salud de su población, mermada como consecuencia de los efectos
de la II Guerra Mundial, y de reducir el drenaje de la economía causado
por el rápido aumento de los costos del sistema de salud. El primer programa
comenzó en 1984 con un Proyecto Nacional sobre Alimentos Funcionales
auspiciado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura,
para apoyar la investigación básica y aplicada en las universidades.Inicialmente
era para tres años (1984-1987), pero fue posteriormente extendido
a dos períodos adicionales de tres años cada uno, entre 1998-1991, y 1992 a
1995. En 1986, el Ministerio Japonés de Salud y Bienestar convocó un
Foro de Alimentos Funcionales con seis expertos en Alimentos y Nutrición, cuya
conclusión fue proponer método para mejorar la salud de la población mediante
el uso de los alimentos funcionales. En 1990, como resultado de un informe del
Comité de Estudio de los Alimentos Funcionales, el Ministerio Japonés de Salud
y Bienestar emitió un decreto por el cual
se
aprobaron los “Alimentos de Uso Específico para la Salud” (Foods
for Specific Health Use, FOSHU).
En
Europa y Norte América (Hemisferio Occidental), el interés por el concepto de
alimentos funcionales ha surgido en época reciente a raíz de la evidencia científica
de la relación entre Salud y Dieta, y estimulados por el interés Japonés en los
alimentos funcionales. Hasta los primeros años de la década de los 1980, los
estudios de Nutrición se enfocaron principalmente en las enfermedades por déficit
de nutrientes, mientras que desde entonces estos estudios
se han enfocado más hacia el potencial preventivo de ciertos alimentos
o, más frecuentemente, de ciertos tipos de dietas. Es el aspecto preventivo
de la Nutrición lo que dio nacimiento al
concepto de alimentos
funcionales.
A partir de entonces, el concepto de alimento ha ido cambiando de
un pasado énfasis en el mantenimiento de la salud mediante las
Raciones Dietéticas Recomendadas de Nutrientes, hasta un énfasis actual en
el uso de los alimentos para promover una mejor salud mediante contribuir
a prevenir trastornos crónicos como las enfermedades cardiovasculares
y el cáncer.
http://www.fmed.uba.ar/depto/nutrinormal/funcionales_fibra.pdf
http://www.unizar.es/med_naturista/Alimentos%20funcionales.pdf
http://www.fmed.uba.ar/depto/nutrinormal/funcionales_fibra.pdf
http://www.unizar.es/med_naturista/Alimentos%20funcionales.pdf
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